INTRODUCCION

I. QUE ES LA INFLACIÓN

A. Inflación

1. Causas de la Inflación

B. Visión Monetarista

1. Producto Interno Bruto

2. Masa Monetaria

3. Indice de Precios al Consumidor

4. Velocidad del Dinero

II. LA INFLACIÓN Y LA TOMA DE DECISIONES GERENCIALES

III. MEDICION DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO EN EL CORTO PLAZO

A. Necesidad de un Estimador en el Corto Plazo

1. Definición

2. Aspectos Metodológicos

B. Composición del IMAE en Guatemala

1. Sector Agropecuario

2. Industria Manufacturera

3. Comercio al Por Mayor y Menor

4. Administración Pública y Defensa

IV. DINÁMICA INFLACIONARIA

A. Modelo de Cagan

B. Expectativas Racionales

V. INFLACION EN GUATEMALA

A. Modelo Inflacionario

B. Distintos componentes del IPC

C. Una ecuación más completa

1. Regresiones aparentemente no relacionadas.

2. Test de Wald

VI. CONCLUSIONES

VII. BIBLIOGRAFIA

ANEXO 1

ANEXO 2

ANEXO 3

ANEXO 4

ANEXO 5

INTRODUCCION

La inflación es uno de los mayores problemas que se viven en la actualidad, no sólo en Guatemala sino que en el mundo en general. El problema radica en que las personas poco a poco ven deteriorarse su capacidad de compra sin poder hacer mayor cosa al respecto. La mayoría de los Gobiernos han recurrido a la emisión inorgánica de dinero como una fuente inagotable de recursos para financiar su gasto. Sin embargo, son pocos los que han reparado en los efectos nocivos de esta política sobre los saldos monetarios de sus ciudadanos.

La inflación no es un fenómeno nuevo en la historia del hombre, desde la antigüedad los reyes y príncipes aprovechaban su privilegio de emisión para aumentar la cantidad de dinero circulando en la economía, para financiar sus gastos. Pero, mas de alguna vez se encontraron con algún límite, ya sea porque no habían más metales preciosos para acuñar o porque la deterioración de las monedas se volvía demasiada obvia.

Sin embargo, no ha sido hasta la época moderna, cuando las restricciones para emitir papel moneda casi no existen, que se han registrado casos de hiperinflación en varios países como Austria, Alemania, Argentina, Nicaragua y otros. Pero, también existen los casos inflacionarios, aunque no tan exagerados en dimensión, pero que se han mantenido sistemáticamente a lo largo del tiempo. Tal es el caso de Guatemala, que ha mantenido tasas relativamente bajas para Latinoamérica, pero que han sido constantes a lo largo de muchos años.

Las altas inflaciones se han vuelto características de Gobiernos débiles y, mientras más débiles, más altas son las inflaciones. Este tipo de Gobierno tiene que recurrir a muchas promesas para poder mantenerse en el poder pero, no tiene la capacidad de recaudar los impuestos necesarios para cubrir su gasto. Entonces es cuando caen en la tentación de emitir dinero sin el respaldo necesario.

Mucho se ha debatido sobre el origen de la inflación. Aparte de las distintas conclusiones a que se ha llegado, la mayoría de los distintos estudios que se han realizado al respecto concluyen que su efecto es el alza generalizada en el nivel de precios y, en general, es nociva. Durante dichos eventos inflacionarios que se han dado, los que más sufren son aquellos cuyo ingreso es fijo y que, con el aumento en los precios de los bienes y servicios que consumen, ven cada vez más deteriorado su nivel de vida.

El presente trabajo no pretende demostrar el origen de la inflación, pero si hacer una descripción de cómo se comporta en el corto plazo y a la vez elaborar herramientas que le permitan al empresario entender el proceso inflacionario y aplicarlas durante la toma de decisiones. Se busca demostrar que la inflación es un distorsionador del orden natural del sistema de precios lo cual impide una eficiente asignación de los recursos.

En la primera parte se hace una breve descripción de qué consiste la inflación y de algunos enfoques que han tratado de explicar su comportamiento. Se trata de no hacer un juicio de valor sobre si están o no correctos dichos enfoques. Más que todo lo que se quiere es que el posible lector entienda el proceso inflacionario per se y cómo se ha tratado de explicar a lo largo de la historia económica reciente. Durante dicho análisis se describen el enfoque de pugna distributiva, el pensamiento estructuralista y la teoría cuantitativa del dinero. Seguidamente se hace un análisis más profundo de la visión monetarista de la inflación. Se describen las principales variables de este enfoque: producto interno bruto, masa monetaria, índice de precios al consumidor y velocidad del dinero.

En la segunda parte se hace un análisis del efecto de la inflación en la toma de decisiones gerenciales. Aquí se analiza especialmente el efecto de ésta en los precios como fuente de información empresarial y como distorsionador en la asignación de los recursos. Dicho efecto es importante especialmente por los cambios de corto plazo en los precios originados por cambios en la cantidad de dinero.

En la tercera parte se describe un indicador para estimar los cambios del producto en el corto plazo: el Indice de Medición de la Actividad Económica -IMAE-, el cual es elaborado por el Departamento de Estadísticas Económicas del Banco de Guatemala.

En la cuarta parte se explica el Modelo de Cagan de expectativas adaptativas y el Modelo de Expectativas Racionales cómo parte importante de la dinámica inflacionaria. Dichos modelos ayudan a entender como las personas se adaptan a los cambios en los precios originados por variaciones en la cantidad de dinero.

En la quinta parte se presentan varios modelos econométricos para describir el efecto en el nivel de precios en Guatemala debido a cambios en la producción y en la cantidad de dinero. Seguidamente se presentan modelos similares para algunos componentes del índice de precios al consumidor para mostrar las diferencias en intensidad y momento de los cambios en la producción y la masa monetaria sobre éstos.

 

 

 

I. QUE ES LA INFLACIÓN

A. Inflación

La inflación es un fenómeno económico de origen monetario. Por esto, antes que todo, es necesario explicar un poco la función del dinero en la economía. Desde que el hombre se organizó en la forma más primitiva de sociedad empezó a darse cuenta que si cada miembro del grupo se dedicaba a realizar aquello para lo que es más apto, todos se beneficiaban.

Al ir creciendo las sociedades también aumenta el número de necesidades y el de bienes y servicios para satisfacerlos. Sin embargo, las transacciones originales basadas en el trueque se van complicando con la creciente diversidad de los nuevos productos. Ante esta perspectiva surge la necesidad de recurrir a una mercancía sumamente líquida que se pudiera intercambiar por sus productos y que a la vez estuvierna seguros que iba a ser aceptado por las mercancías que demandaran. Así surge el dinero, es otra mercancía que simplifica el proceso de intercambio.

Las primeras monedas acuñadas eran de metales preciosos. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo los individuos se fueron dando cuenta que no era necesario llevar consigo todo ese metal para realizar sus transacciones comerciales. Ellos podían depositar el metal en las bóvedas de los herreros y alfareros y, a su vez, utilizar los certificados de depósito de estos en representación del valor del metal almacenado. De esta forma el dinero en su forma de metal precioso evoluciona hacia toda una nueva etapa: el papel moneda basado en un patrón metálico, que de preferencia era la plata y el oro.

El papel moneda abrió toda una nueva perspectiva. El valor de este dependía no sólo del metal depositado para respaldarlo sino que también del prestigio del resguardor de este. Si el emisor de los billetes no era ampliamente conocido, el dinero que imprimía no sería generalmente aceptado y sin esta característica dejaba de ser dinero por definición.

En 1694 surge en Inglaterra el primer banco central del mundo. Si bien, éste alguna vez fue un banco comercial privado, con tal de que la Corona recibiera préstamos para financiar sus gastos, le otorgó el privilegio de ser el único emisor de billetes en el país. Poco a poco creció su injerencia como banquero y agente financiero del gobierno, colocándolo en una posición ventajosa con respecto a los demás bancos comerciales.

Otros países fueron viendo las ventajas de este modelo y lo empezaron a imitar. Así surgieron los bancos centrales alrededor del mundo. Cabe mencionar que, entre las otras funciones características de los bancos centrales, estos dejarían de serlo si no fueran los únicos autorizados para emitir la moneda de curso legal.

Con el tiempo, la figura del dinero continuó evolucionando. Sin embargo, siempre funcionó basada en un patrón metálico, oro preferiblemente. Sobresimplificadamente, el sistema funcionaba de la siguiente manera: sí el Gobierno quería aumentar la cantidad de billetes en circulación sólo podía hacerlo si a cambio recibía el equivalente en oro; y, si quería disminuir la cantidad de billetes en circulación, vendía oro y recibía el equivalente en billetes.

Este sistema funcionó relativamente bien hasta la Primera Guerra Mundial, cuando varios de los países involucrados dejaron de respetarlo y empezaron a emitir más dinero que la cantidad de oro que tenían para respaldarlo. Posteriormente hubo varios intentos de regresar al patrón oro, pero fracasaron definitivamente al terminar la Segunda Guerra Mundial, cuando empezó a operar el sistema de Bretton Woods. Este nuevo sistema se basaba en que cada país involucrado depositaba todo su oro en los Estados Unidos y fijaba el valor de su moneda a una cantidad fija de dólares estadounidenses.

Sin embargo, este sistema también fracasó. En 1971, el presidente de Estado Unidos, Richard Nixon, anunció unilateralmente la suspensión de la convertibilidad en oro del dólar estadounidense. Desde entonces las distintas monedas alrededor del mundo ya no se vinculan con mercancías físicas. Este tipo de moneda se conoce como fiduciario y su valor no depende más que de la confianza que tengan las personas en el Gobierno emisor.

 

1. Causas de la Inflación

La causa de la inflación es un tema que ha originado muchos debates desde hace mucho tiempo. Generalmente hablando, existe una mayor controversia respecto a los orígenes que con las consecuencias de la inflación. En una situación inflacionaria, los precios aumentan simultáneamente, aunque no todos aumentan al mismo ritmo ni en la misma proporción. Esta situación provoca que la pregunta sobre el origen de la inflación sea confundida si es sobre el proceso mismo que se origina o si se refiere al mecanismo que inicia el proceso.

Con el tiempo han surgido muchas hipótesis generales sobre el origen de la inflación. Estas difieren en puntos como los mecanismos de formación de precios y la dirección de la causalidad que postulan entre precios, salarios y dinero. A continuación se hará una breve descripción de tres de estas teorías que han tenido un fuerte impacto en la toma de decisiones políticas en Latinoamérica: el esquema de pugna distributiva, el pensamiento estructuralista y el enfoque monetarista.

Estos modelos explican la inflación como resultado de un conflicto social. La competencia entre grupos sociales se manifiesta en la política fiscal. Esta explica que la mayoría de los precios en la economía se fijan libremente entre oferentes y demandantes, los cuales pueden aumentar por cualquier razón. Sin embargo existen otro tipo de precios básicos, como el salario, que se establecen como resultado de las presiones de grupos sociales, por ejemplo sindicatos, gremios y otros grupos organizados. Este constante esfuerzo por mejorar el ingreso real por parte de los trabajadores trae consigo un aumento en los costos y eventualmente en los demás precios. En algunos casos se adelantarían los salarios y en otros los precios de los bienes y servicios, depende del poder de negociación entre empleados y empleadores.

Para completar el modelo se le agrega la política monetaria. Bajo esta teoría el gobierno se encuentra ante un dilema cada vez que aumentan los precios. Si él no aumenta su gasto, habrá una contracción en la demanda por la misma razón que los precios han subido pero, los salarios no aumentaran por rigideces del mercado, como indexaciones de precios. Por el otro lado, si él aumenta la demanda habrá un efecto positivo sobre la producción y el alza en los precios no será tan pronunciado.

Asimismo han surgido varias posiciones que traen abajo los argumentos de esta teoría, como que en la realidad las negociaciones entre patronos y empleados normalmente se realiza en forma individual y que realmente son pocos los casos en que se realizan de forma colectiva. Aun así, cuando se realizan de forma colectiva, se requiere de una fuerte cantidad de información entre los distintos grupos para que tenga el efecto predicho. Por otro lado, el escenario planteado es el de una economía que no alcanza a definir un conjunto de precios más o menos estable, lo cual sólo sucede durante períodos altamente inestables (altas inflaciones y hasta hiperinflación), deja sin explicar que sucedió en el período anterior para llegar a las condiciones actuales.

El enfoque estructuralista se originó en América del Sur como una respuesta alternativa para explicar un fenómeno coyuntural: cómo era que los países que aparentemente eran los más incapaces para llevar políticas monetarias sanas eran los que gozaran de mayor crecimiento económico. Estas nuevas teorías tuvieron su origen dentro de la Comisión Económica para América Latina -CEPAL-, especialmente porque la mayoría de los ideólogos estructuralistas realizaron su labor desde la Comisión.

Los estructuralistas creían en ciertas presiones básicas, que están directamente relacionadas a la incapacidad de la oferta para hacer frente a cambios en la demanda.

Sin embargo, para entender mejor este concepto de inelasticidad de parte de la oferta, es necesario entender primero ciertos fenómenos poblacionales que los estructuralistas consideraban endémicos de los países en vías de desarrollo. Ellos decían que la oferta de alimentos no crecía a la misma velocidad que la población. Esto era debido no sólo al natural crecimiento poblacional, sino que a la vez había un mayor crecimiento poblacional en las áreas urbanas consecuencia de las migraciones por el atractivo de estas sobre la rural por el mayor desarrollo económico. Esto tiene además el agravante de que no sólo ahora existe una mayor población urbana que necesita comer pero, también se han trasladado recursos del campo hacia las industrias urbanas.

Ya que la cantidad de tierra cultivable esta dada y no puede variar en el corto plazo ni en el mediano, el problema de que la oferta de alimentos no crezca al mismo ritmo que la población urbana es puramente tecnológico. Los latifundistas no estaban interesados en hacer mejoras tecnológicas porque ya vivían bien y no necesitaban mejorar y, los minifundistas, por el mismo hecho de que su cultivo es de subsistencia, no cuentan con los recursos suficientes para invertir en tecnología.

Un país con rápido crecimiento económico y, a la vez, rápido crecimiento de su población enfrenta una crisis al no poder generar ciertos bienes y servicios con la rapidez necesaria. Aparte del sector de alimentos agrícolas, del que ya se hizo mención, se pueden distinguir tres sectores más que comparten esa característica de oferta inelástica a la creciente demanda: el transporte de pasajeros, la producción de energía eléctrica y el consumo de bienes duraderos.

La incapacidad de la agricultura para producir al mismo ritmo que la demanda se empieza a traducir en escasez ya que la producción de alimentos no aumenta en el corto ni en el mediano plazo. Esta escasez en los centros urbanos, tarde o temprano, se traduce en mayores precios relativos en los alimentos. Así es como se forma la presión básica estructural por parte de la producción agrícola de alimentos.

Este aumento en los precios de los alimentos tiene un efecto redistributivo a favor de los agricultores, y desde esta perspectiva surge un problema de pugna distributiva que presiona sobre los costos en las áreas urbanas.

Los primeros que ven amenazados su poder adquisitivo son los obreros. Estas personas normalmente tienen acceso a un salario nominal fijo pero, con el aumento en los costos de alimentos (a los cuales destinan la mayor parte de su presupuesto) y, con los cambios en otros sectores de oferta rígida, empiezan a ver su salario real disminuirse. Ante esta situación presionan los salarios hacia arriba.

De esta forma se transmite la presión inflacionaria hacia el sector empresarial. Con el aumento en los salarios aumentan sus costos y disminuye su margen de ganancia. Esto obliga a los empresarios a aumentar sus precios de venta para mantener su posición relativa, generalizándose el alza de los precios en toda la economía. Esto a su vez provoca que los obreros vuelvan a exigir un aumento salarial formándose un circulo vicioso de inflación.

Entre el aumento en los precios y la recuperación de la posición relativa de las personas normalmente ocurre un rezago que es cubierto por el crédito bancario. Este aumento en la masa monetaria solamente es una forma de propagación de la inflación, después de que el aumento en los precios se ha dado.

Por último, el sector gobierno también contribuye a la propagación de la inflación. Debido a las características del sistema tributario en los países latinoamericanos y, por el siempre constante aumento en el gasto público, el Gobierno empieza a generar déficits fiscales. A esta situación se suma el sistemático aumento de los precios de la economía que obliga al Gobierno a generar más ingresos para cubrir los mismos gastos. Con el tiempo el Gobierno se ve obligado a aumentar la emisión monetaria para cubrir sus déficits. "Junto con el aumento de impuestos, tarifas, y el mayor endeudamiento, el aumento en la masa monetaria se convierte en el principal factor de propagación de la inflación."

Los casos anteriores se diferencian un poco en el enfoque bajo el cual estudian los orígenes de la inflación, pero ambos convergen hacia un mismo punto: la intervención del Gobierno en un punto u otro del proceso inflacionario. Sin importar la justificación, en ambos casos la intervención del Gobierno se realiza por medio de aumentar la emisión de dinero en circulación.

Es así como se explica el enfoque monetarista, éste dice que los cambios en el valor del dinero es consecuencia de los cambios en la cantidad de dinero. Entre las obras que mejor ejemplifican esta relación está A Monetary History of the United States, 1867-1960 por Milton Friedman y Anna Jacobson Schwartz. Basado en esta obra M. Friedman expresó "la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario".

Este enfoque no es tan nuevo como dejaría entender esta obra. Economistas del siglo XIX como David Ricardo (1772-1823) y John Stuart Mill (1806-1873) trabajaron arduamente en este rumbo. Sin embargo, la formulación más completa de la teoría cuantitativa clásica fue la de Irving Fisher (1867-1947), que puede resumirse en la Ecuación de Cambio:

MV=PY

dónde:

M= masa monetaria,

V= velocidad de circulación del dinero,

P= nivel de precios, y

Y= producción total o ingreso

Esta ecuación es en sí una tautología, ambas partes de la igualdad representan lo mismo. Sin embargo es sumamente explicativa, si la velocidad del dinero y el ingreso permanecen constantes, al aumentar la masa monetaria necesariamente aumentaran los precios para mantener la igualdad.

"La teoría cuantitativa moderna o monetarismo ha modificado la teoría clásica en dos puntos fundamentales:

  1. La teoría cuantitativa moderna toma en cuenta retardos en la relación entre la masa monetaria, los precios y el PIB nominal.
  2. En lugar de considerar la velocidad de circulación como un concepto más o menos mecánico que depende de ciertos factores institucionales, los monetaristas modernos consideran que la velocidad-ingreso del dinero es una función estable de ciertas variables clave, entre las que se destaca el costo de oportunidad de retener saldos reales.

 

B. Visión Monetarista

"En el modelo simple más típico, la demanda de dinero se expresa como una función estable del ingreso nominal y la tasa de interés que, a su vez, se iguala a la suma de la tasa de interés real (que se supone aproximadamente constante) y la inflación esperada. Se postula una función de oferta global, que circula el producto con los precios corrientes y los precios esperados. Estos dependen de la evolución de la cantidad de dinero, en todo caso, de la trayectoria pasada de los precios. El producto y el nivel general de precios en el período corriente se determinan entonces simultáneamente a partir del valor presente del valor esperado de la oferta monetaria".

Simplificando:

Ld = f(Y, r, p e)

donde:

Ld = demanda de saldos reales

Y = PIB real

r = tasa de interés real

p e = inflación esperada en el período t

Ls = M/P

donde:

Ls = oferta de saldos reales

M = masa monetaria

P = nivel de precios

Si la oferta y demanda de saldos reales son iguales tendríamos:

Ls = Ld

M/P = f(Y, r, p e)

 

 

1. Producto Interno Bruto

La medida acostumbrada de la producción de un país es el Producto Interno Bruto -PIB-. Inicialmente se examinará los límites de la producción y, posteriormente, lo que se entiende por producto interno bruto.

Teóricamente, la producción económica debería abarcar todos los bienes y servicios que satisfacen necesidades individuales o colectivas. Sin embargo, por cuestiones prácticas y para poder hacer mediciones comparables entre distintos períodos y países, el cálculo de la producción nacional en el Sistema de Cuentas Nacionales ha fijado como base únicamente las transacciones de mercado. Por ello no se toman en cuenta actividades como las tareas domésticas y otras actividades no comerciales que no se puedan cuantificar. Por otro lado, también quedan excluidos las transacciones y cambios en el valor de activos no reproducibles, como terrenos y yacimientos mineros. Pero, si se consideran parte de la producción aquellas inversiones que se realizan para mejorar su productividad.

En cuanto al segundo punto, el PIB se puede valorar a costo de factores o a precios de mercado, en términos brutos o en términos netos. Se obtiene sumando el producto de las industrias y el de los otros productores, en cada clase de actividad económica; este último, a su vez, se calcula sumando los productos originados en cada uno de los establecimientos pertenecientes a la actividad económica de que se trate.

En la economía se producen dos categorías de bienes y servicios: intermedios y finales. Los primeros son objeto de transacción exclusivamente entre establecimientos y sirven de base para crear otros bienes y servicios. Los segundos no sufren ninguna transformación antes de llegar a su aplicación última, que puede ser el consumo personal, el consumo gubernamental, la inversión o la exportación.

Independientemente de que un establecimiento elabore bienes y servicios intermedios o finales, o ambos a la vez, el valor de su producción se obtiene sumando sus costos, determinados por el valor de la retribución a los factores (remuneración de asalariados y excedente de explotación) y por el de los insumos intermedios consumidos durante el proceso productivo. Sin embargo, como este último costo forma parte del valor de la producción de otros establecimientos, el valor agregado de cada establecimiento se mide únicamente por el importe de sus pagos a los factores de producción.

"La suma de los pagos a los factores de producción y el consumo de capital fijo se titula insumo primario y, en el nivel de la economía global, se refiere a producto interno bruto. Por definición, este último es igual al valor de los bienes y servicios finales producidos dentro de las fronteras de un país, incluyendo en la inversión los activos fijos que acrecientan el acervo de capital físico del país y los destinados a reponer los que llegaron al término de su vida económica útil."

 

2. Masa Monetaria

El dinero es un medio de pago o de cambio. Con esta definición, se entiende por dinero toda aquella mercancía generalmente aceptada para realizar cualquier intercambio de bienes o servicios. Aunque es bastante clara para explicar este concepto, también es demasiada amplia para los propósitos del presente trabajo. Para medir la cantidad de dinero en la economía es importante elaborar una definición más concreta, la cual, como se verá, depende de la liquidez del medio de pago o cambio que se pretenda medir. Un activo es más líquido mientras más fácil pueda ser usado para hacer pagos de forma inmediata, cómoda y barata.

Por razones metodológicas se usara como definición de dinero los siguientes términos:

B = C + R

dónde:

B = base monetaria

C = circulante o billetes en poder del público

R = reservas de los bancos

M1 = C + DV

dónde:

M1 = masa monetaria

C = circulante o billetes en poder del público

DV = depósitos a la vista (cheques)

M2 = C + DV + DA

dónde:

M2 = masa monetaria

C = circulante o billetes en poder del público

DV = depósitos a la vista (cheques)

DA = depósitos de ahorro

Además de M2 existen definiciones más amplias de dinero como M3 y L que incluyen activos todavía menos líquidos. Sin embargo, sus descripciones no son relevantes para el desarrollo de este trabajo por lo que no se describirán más ampliamente.

Para continuar con el concepto de dinero hay que entender que los individuos, al igual que otros bienes, tienen un ecuación de demanda de dinero la cual se expresa en saldos reales. Esta aclaración es importante ya que a los individuos más que mantener billetes a su disposición les interesa mantener su poder de compra constante si no es que mejorarlo. En términos concretos no están interesados en sus tenencia nominales. Esto tiene dos implicaciones relevantes:

  1. La demanda de saldos reales no varía por cambios en el nivel de precios si las demás variables reales de la economía tampoco varían.
  2. La demanda de saldos nominales cambia en la misma proporción que los cambios en el nivel de precios si las variables reales permanecen constantes.

Por lo tanto, si la demanda de saldos reales permanece invariable ante cambios nominales en precios, se dice que el individuo está libre de ilusión monetaria. Aunque existan cambios en los niveles de precios, si cambian las variables reales, incluida su demanda de saldos reales, su demanda de saldos nominales cambiará proporcionalmente a los cambios en precios.

 

3. Indice de Precios al Consumidor

Por razones metodológicas es necesario una variable que ayude a explicar las posibles variaciones en el nivel de precios de la economía. Esto es de suma importancia por la misma razón que la inflación, como se explicó anteriormente, no es más que el cambio en el nivel de precios. Así es que se usa el Indice de Precios al Consumidor -IPC- que, a través de una canasta de bienes y servicios, aproxima los distintos cambios que ocurren en los precios.

"El IPC es una variable que tiene por objeto evaluar a través del tiempo la variación de los precios de los artículos de consumo y servicio, calculado mediante la relación de dos conjuntos básicos de datos; las ponderaciones de valores de los productos que participan en la Canasta de Mercado y los precios de los bienes consumidos por la población."

El principal objetivo del IPC es contar con un indicador que aproxime la evolución y tendencia de los precios de bienes y servicios que más inciden en el consumo de las familias guatemaltecas. Debido a que es imposible incluir todos los precios de todos los bienes y servicios que consumen todos los guatemaltecos, se han integrado grupos y subgrupos de éstos y se les asignó la representación de categorías a los componentes más importantes de los subgrupos. De estos se seleccionó una lista de 212 artículos para el área urbana. En el cálculo del índice de esos artículos, se les atribuyó la ponderación que tenían en cada subgrupo de gastos representados por ellos. Estos se detallan en la siguiente tabla.

BIENES Y SERVICIOS INCLUIDOS

EN LA CANASTA DE MERCADO

(índice base marzo-abril 1983)

Agrupación

Número de Artículos

Ponderación

(%)

Alimentos y bebidas

99

42.25

Gastos de vivienda utilizados en el hogar

12

14.67

Amueblamiento, equipamiento y mantenimiento del hogar

24

7.81

Vestido y calzado

30

10.07

Asistencia médica

7

2.71

Educación

6

2.44

Transporte y comunicaciones

16

11.59

Lectura y recreación

7

4.19

Otros gastos de consumo

11

4.25

TOTAL

212

100.00

Fuente: INE, 1987

Para determinar el IPC se investiga en el mercado el precio de cada uno de los artículos incluidos en la encuesta elaborada para este fin por el Instituto Nacional de Estadística -INE-, seguidamente se hacen promedios semanales, mensuales y trimestrales de estos precios.

Una vez obtenidos los precios promedios de todos los artículos se calcula el IPC empleando la fórmula de Laspeyres, que constituye en un agregativo que utiliza como ponderaciones las cantidades tomadas de la Encuesta de Ingresos y Gastos Familiares de 1979-1981 y precios correspondientes al año base, establecidos en marzo-abril de 1983. La fórmula se calcula así:

IPC = S (Pi * Qo)/ S (Po * Qo) * 100

dónde:

IPC = índice de precios al consumidor

Pi = precios promedio en período estudiado

Qo = cantidad en el año base

Po = precio promedio base.

 

4. Velocidad del Dinero

El último elemento que viene a describir la relación entre precios y cantidad de dinero circulante es la velocidad de circulación de éste. Esto se refiere al número de veces que la cantidad de dinero gira cada año para financiar el flujo anual de la renta. Es igual a la relación entre PIB y la cantidad de dinero.

PIB

V = -----------

M

donde:

V = velocidad del dinero;

PIB = Producto Interno Bruto;

M = cantidad de dinero.

Generalmente la velocidad del dinero está asociada con la preferencia de los agentes por mantener saldos reales y por ésta razón se mantiene más o menos estable a lo largo del tiempo. Como se verá más adelante no es muy relevante para explicar los cambios en el nivel de precios por la misma razón que permanece estable.

Sin embargo, en períodos de alta inflación la velocidad de circulación del dinero aumenta, acelerando más el proceso inflacionario. Esto se explica en que los agentes económicos no desean retener saldos monetarios por la rapidez con que estos pierden su valor y realizan sus transacciones más de forma más rápida. Así se explica la alta aceleración que tienen los cambios en el nivel de precios en economías sumamente inestables.

 

 

II. LA INFLACIÓN Y LA TOMA DE DECISIONES GERENCIALES

Durante mucho tiempo la inflación ha sido un tema de mucha preocupación para la toma de decisiones gerenciales. Esto se debe a que sus efectos en un inicio pueden aparentar una bonanza económica, ya que el nivel de producción, el empleo y hasta las utilidades puedan crecer; pero pasado este breve período de tiempo, todos empiezan a ver disminuido sus ingresos por culpa del aumento de precios. Aunque al final todos los individuos en la economía pierden ante un proceso inflacionario, existen algunos grupos que se verán beneficiados por ésta en el período entre el aumento de la masa monetaria y el aumento en los precios.

El principal beneficiario de la inflación es el Gobierno, ya que al ser éste el creador del dinero, puede aumentar su volumen y aprovecharse del momento en que los precios todavía no han aumentado. Otros beneficiados, pero en menor medida, por este proceso son los primeros en recibir la nueva emisión monetaria y así la ganancia va disminuyendo para cada sector que recibe el nuevo dinero mientras más alejado está de la fuente inflacionaria.

Como se entiende aquí, la inflación es una relación entre masa monetaria y precios que se desarrolla en momentos y magnitudes distintas según su posición en la espiral inflacionaria y su sensibilidad a cambios en los precios. Como se tratara de demostrar, si todos los precios en la economía, inclusive el salario, aumentaran en la misma proporción y al mismo momento no habría razones de preocuparse por la inflación. Sin embargo, debido al desorden en que se desarrolla el proceso mismo, las señales emitidas por los precios no son interpretadas correctamente por los agentes económicos lo que lleva a una ineficiente asignación de los recursos.

A mediano y largo plazo la inflación alta y acelerada, es sumamente perjudicial pues afecta la asignación de recursos, desviando éstos de las actividades productivas, hacia las rentas y la inversión en activos fijos. Además, crea incentivos a consumir y no a invertir o ahorrar a aquellos que no tienen acceso a la inversión en activos fijos. Por otro lado, afecta el ingreso real, pues la indexación, generalmente se queda atrás, ya que es difícil practicarla en forma generalizada. En resumen, a largo plazo, la inflación provoca el empobrecimiento general y reduce el poder adquisitivo de los individuos además de desincentivar el ahorro e inhibir la inversión en actividades productivas.

Ante un cambio en el precio de un bien existen dos efectos sobre la demanda de un consumidor (ver anexo 1):

Efecto Ingreso. Una disminución en el precio provoca un incremento en el ingreso real del consumidor. Dado que puede comprar el mismo paquete de bienes que antes con menos dinero, él es efectivamente más rico y por tanto cambiará sus elecciones de consumo.

Efecto Sustitución. A un precio más bajo del bien X, el consumidor comprará más, aun al mismo nivel de ingreso real, de otros bienes.

La teoría clásica nos enseña que los precios expresan toda la información disponible sobre los bienes y en base a estos se toma la decisión de si se consume o no y en que cantidades. Como se acaba de explicar, un cambio en el precio de un bien provoca cambios en la cantidad consumida que se pueden explicar por el efecto sustitución y el efecto ingreso.

Sin embargo, para que el mecanismo de precios funcione correctamente y se logre la mejor asignación de recursos en la economía, la información que estos proporcionen tiene que ser clara y libre de distorsiones ajenas al mercado. Este es el problema de la inflación, porque los cambios en los precios no se dan por estas razones, sino por una decisión de política gubernamental respecto a la cantidad de dinero en circulación.

 

 

III. MEDICION DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO EN EL CORTO PLAZO

 

A. Necesidad de un Estimador en el Corto Plazo

Como se ha mencionado anteriormente, el fenómeno de la inflación y sus efectos nocivos ocurren en distintos momentos, pero igual en períodos que pueden ir de unas pocas semanas a varios meses. Por razones metodológicas se requieren indicadores de corto plazo para demostrar dichas afirmaciones. En todos los casos de las variables que se pretenden usar el modelo monetarista para medir el rezago y duración de los efectos de la inflación en el corto plazo existen en la forma que se han descrito, excepto para el PIB.

La ausencia de un indicador como el que se ha descrito hace necesario estimar una variable proxy para medirlo. Ante esta situación se ha escogido el Índice de Medición de la Actividad Económica -IMAE-. Este es elaborado por el Departamento de Estadísticas Económicas del Banco de Guatemala -BANGUAT-, el cual fue creado ante la necesidad de un indicador de corto plazo para evaluar y dar seguimiento a la actividad económica, necesario para la toma de decisiones económicas.

El IMAE es un índice de cantidad de Laspeyres, el cual está conformado por indicadores sectoriales confiables y oportunos, que cubren un porcentaje elevado del total de actividades que generan valor agregado.

 

1. Definición

El IMAE es un indicador mensual que está constituido en su mayoría por unidades físicas de la variable producción o de cualquier otra que se relacione directa o indirectamente con ella. Su objetivo es mostrar la tendencia de la actividad económica en el corto plazo.

El IMAE no pretende un grado de exactitud con el resultado que pueda presentar el PIB anual, ya que deben considerarse las limitaciones en la disponibilidad de información y la menor cobertura con respecto a la cuantificación del PIB. Sin embargo, por experiencia en algunos países y de la opinión de algunos expertos, se sabe que la discrepancia del IMAE anualizado y el PIB anual en ningún caso debe ser superior a 2 puntos en valor absoluto.

Dentro de los usos que se le dan al IMAE pueden mencionarse los siguientes:

  1. Tendencia del crecimiento económico en el muy corto plazo;
  2. Diagnósticos y pronósticos de la actividad económica y de informes de coyuntura;
  3. Estimación de la variación porcentual del PIB trimestral alternativo;
  4. Como variable explicativa en los análisis que se realizan en la programación financiera;
  5. Como variable relacionada en modelos econométricos y/o tratamiento de series de tiempo.

Los requisitos que se esperan del indicador son:

  1. Que el indicador muestre correctamente la dirección (signo) que sigue la actividad económica;
  2. Que sea una medida aproximada del porcentaje de variación que se de en el PIB anual.

 

2. Aspectos Metodológicos

El IMAE tiene la forma matemática de un índice de Laspeyres, es decir, mantiene un sistema de ponderaciones de un período base:

S [(qn/qo)*wi]

IMAE = ----------------------

S wi

dónde:

S wi = sumatoria de las ponderaciones

qn = volumen de producción del mes de referencia

qo = volumen de producción del mes base

wi = ponderaciones relativas de cada grupo de indicadores con respecto a su valor bruto de producción.

 

B. Composición del IMAE en Guatemala

La base estadística para la elaboración del IMAE es de periodicidad mensual, e incluye indicadores que directa o indirectamente explican el comportamiento de las diferentes ramas de la actividad económica que se incluyen en el mismo. Es importante señalar que la información económica utilizada reúne las condiciones de significancia económica, oportunidad y regularidad estadística.

El IMAE se calculó utilizando, como ya se mencionó, el índice de cantidad de Laspeyres y se empleó como año base 1987, por cuanto se consideró que este año satisface la condición de relativa estabilidad económica y se contó, además, con información de los indicadores sectoriales utilizados en el mismo.

El IMAE esta constituido por 32 indicadores que son representativos de los sectores de agricultura, silvicultura, caza y pesca; industria manufacturera; comercio al por mayor y menor; y administración pública y defensa, los que en conjunto aportan alrededor del 75% del valor agregado.

 

1. Sector Agropecuario

Para evaluar el ritmo de actividad en este sector se incluyeron las divisiones Productos Agrícolas para Exportación (café, banano, cardamomo y algodón); Productos Agrícolas de Consumo Interno (maíz, frijol y hortalizas); Productos Agrícolas de la Industria (caña de azúcar y hule); y los Productos Pecuarios, que incluye producción de ganado vacuno para consumo interno, producción de ganado vacuno para la exportación, ganado porcino, aves para engorde y aves para postura.

 

2. Industria Manufacturera

Para el caso del Sector Industria Manufacturera se utilizaron datos de producción mensual de son las subramas siguientes:

Adicionalmente se utilizan indicadores sobre importaciones, que según la clasificación por grupo económico, corresponden a materias primas y productos intermedios para la actividad industrial.

 

3. Comercio al Por Mayor y Menor

El sector comercio es el que tradicionalmente ha presentado mayores dificultades de información estadística. No obstante lo anterior, para la elaboración del índice de actividad en este sector, se partió el supuesto de que todo lo que produce el sector agropecuario y el sector industria, de alguna manera, directa o indirectamente, es generado o producido para ser comercializado. Además, se consideraron las importaciones, tanto de bienes de consumo, como materias primas y bienes de capital.

 

4. Administración Pública y Defensa

Para explicar la evolución del sector administración pública y defensa se utilizaron las remuneraciones del gobierno general.

 

 

IV. DINÁMICA INFLACIONARIA

 

A. Modelo de Cagan

En 1956 Phillip Cagan realizó varios estudios sobre la demanda de dinero en países que habían atravesado severos períodos inflacionarios. Específicamente se interesó en períodos hiperinflacionarios. El modelo de Cagan toma en cuenta sólo dos variables: el nivel de precios y el stock de dinero. Debido a que sus estudios se realizaron únicamente en períodos caracterizados por inflaciones severas, las variables reales como la tasa de interés y la producción no se toman en cuenta ya que éstas si se ven afectadas por variables nominales en períodos como los que se usaron para el estudio.

El modelo de Cagan utiliza una ecuación de demanda de dinero similar a la explicada en la sección II.B del presente trabajo, sólo que con algunas modificaciones:

M/P = f(Y, R)

log Mt/Pt = a 0 + a 1 log yt + a 2Rt + ut

donde:

Mt = stock de dinero,

Pt = nivel de precios,

yt = ingreso real,

Rt = rt + p = tasa de interés nominal.

donde:

rt = tasa de interés real

p = inflación esperada

Por lo tanto:

log Mt/Pt = (a 0 + a 1 log yt + a 2 rt) + a 2 p t + ut

o su equivalente:

log Mt/Pt = g + a 2 p t + ut

donde:

g = a 0 + a 1 log yt + a 2 rt

Operando los logaritmos obtenemos:

mt - pt = g + a p t + ut

donde p t es el valor esperado del cambio en el nivel de precios, o sea D pt+1 = pt+1 - pt.

Uno de los principales objetivos de Cagan era presentar evidencia basado en la proposición de que el comportamiento de la demanda de dinero es ordenada y bien portada, y no errática e irracional. Una forma de demostrar esto era estimar una ecuación como la que se despejó anteriormente. La teoría se comprobaría si mes a mes las variaciones en el saldo real de dinero eran explicados por el costo de retenerlos p t, como se sugiere.

La principal dificultad del modelo que Cagan presentó era porque no conocía p t. Ya que ésta es la tasa de inflación esperada y no la tasa actual, Cagan no contaba con observaciones o información oficial sobre esta variable. De esta forma se vio obligado a estimar p t en variables que si podía observar y medir.

El modelo que Cagan desarrolló se conoce actualmente como el de expectativas adaptativas y puede expresarse matemáticamente de la siguiente forma:

p t - p t-1 = l (D pt - p t-1), 0 £ l £ 1.

El principio en esta ecuación es que la tasa de inflación esperada se ajusta de acuerdo a su valor previo cuando el valor actual de la tasa no es igual a su valor esperado en el período previo. Por ejemplo, si D pt es menor que p t-1, entonces el valor de p t disminuirá relativamente a p t-1. El tamaño del ajuste es en base a l ; si l es cercano a 1.0, más rápido será el ajuste. De esta forma se refiere a l como la velocidad en que se ajustan las expectativas. Despejando la ecuación anterior obtenemos el valor de la inflación esperada en el período t:

p t = l D pt + (1- l )p t-1.

Con el uso de expectativas adaptativas Cagan logró extraer p t (tasa de inflación esperada) del modelo de demanda de dinero que estimó y remplazarla sólo con valores observados. De esa forma la ecuación de demanda de dinero estimada quedó de la siguiente forma:

mt - pt = g + a (l D pt + (1- l )p t-1) + ut.

En la realidad el modelo de Cagan para estimar la demanda de dinero contaba con serias deficiencias estadísticas. Sin embargo aportó un nuevo concepto de gran importancia e interés como es el concepto de expectativas adaptativas, que marca el inicio de una nueva corriente en el manejo de expectativas dentro de la econometría. De igual forma el concepto de expectativas adaptativas pronto se vio reemplazado por un modelo más complejo que toma en cuenta, no la información con que contaban los individuos en el período anterior, sino que las expectativas futuras, el cual es expectativas racionales.

 

 

B. Expectativas Racionales

El modelo de Cagan, tal como se presenta, no sólo depende de las especificaciones sobre el comportamiento de la demanda de dinero, sino que también de que las expectativas de las personas se comporten de determinada manera. Si éstas no se comportan de dicha forma, entonces el modelo no tiene significado alguno.

Las expectativas de las personas como lo plantea Cagan son correcciones en los errores de estimación realizadas en el período t-1. Sin embargo, si existieran errores que se repiten sistemáticamente, las personas pronto aprenderían a evitarlos. Pero, estas personas corregirían el error en base de que esperan que ese error se repita en el futuro y no tanto sólo en base a la información del comportamiento de dicha variable en el pasado. Estos errores en su estimación pueden evitarse simplemente observando las condiciones particulares que lo causan y de esa forma evitar las razones que los llevan sistemáticamente a errar.

Para expresar analíticamente la hipótesis de que los agentes económicos evitan errores sistemáticos esperados, no se necesita una fórmula sino que una condición. Por ejemplo, consideremos un agente que forma su expectativa en el período t sobre cuál va a ser pt+1 y la expectativa es pet+1. De esta forma el error de la expectativa en el período t+1 sería pt+1 - pet+1, y, además, cualquier error de esta condición no está relacionado sistemáticamente con la información que tiene dicho agente en el período t.

La forma para alcanzar esta condición es suponer que las expectativas adoptadas subjetivamente por los agentes son iguales a la media de la distribución de la variable que se pretende alcanzar dada la información disponible. Escrito de otra forma la media sería E(pt+1 / W t), que es el valor esperado de la distribución pt+1, dada la información W t. Por lo tanto la expectativa de los agentes puede escribirse de la siguiente forma:

pet+1 = E(pt+1 / W t).

 

 

V. INFLACION EN GUATEMALA

Como se ha mencionado en secciones anteriores, para el caso de Guatemala se ha calculado varias veces el modelo monetarista. Sin embargo, por falta de algunos indicadores en el corto plazo, sobretodo del producto, sólo se había calculado para períodos anuales. Este problema se trató de resolver utilizando el IMAE, aun cuando este tiene varias deficiencias, cuya crítica no corresponde a este trabajo. Probablemente es el mejor indicador de corto plazo para esta variable en Guatemala.

En la siguiente sección se elabora un modelo para calcular la inflación en el corto plazo. Por razones que se explican más adelante, se utilizó el IMAE en períodos trimestrales. Debido a que el BANGUAT solamente publica el IMAE en períodos mensuales hubo que recalcularlo, para lo cual se hizo una sumatoria de los valores correspondientes a cada tres meses. Esto es equivalente a la producción acumulada durante cada trimestre de la muestra estudiada. También se hace la salvedad de que la muestra estudiada empieza en 1987, ya que el IMAE no era calculado por el BANGUAT antes de esta fecha.

 

A. Modelo Inflacionario

Inicialmente se calculó el siguiente modelo usando el análisis de regresión por mínimos errores cuadrados para establecer el efecto del cambio en el producto y del aumento de la masa monetaria sobre el nivel de precios en la economía:

D(LIPC) = C + D(LIM) + D(LIM(-1)) + D(LIM(-3)) + D(LM1N(1)) + D(LM1N) + D(LM1N(-1)) + D3 + AR(1)

donde se estima la variación o primera diferencia del logaritmo del IPC trimestral utilizando como variables independientes la primera diferencia del logaritmo de la masa monetaria mensual, D(LM1N), entendida como circulante más depósitos a la vista en el período contemporáneo y con un período de rezago; también se usó el PIB estimado por el IMAE, D(LIM), en el período contemporáneo y con uno y tres trimestres de rezago; asimismo se utilizó la variación de la masa monetaria en el período t+1. Otras variables que se utilizaron fueron una "dummy" en el tercer trimestre y un proceso autorregresivo.

A continuación se presentan los resultados de la regresión que se estimó (ver anexos):

 

 

 

 

 

 

 

Variable dependiente: D(LIPC), es la primera diferencia del logaritmo del IPC.

Muestra: del segundo trimestre de 1988 al segundo trimestre de 1995.

R2: 0.676819

Estadístico Durbin Watson: 1.913147

Variable

Coeficiente

Desv. Std.

C

0.025109

0.021410

D(LIM)

-0.350650

0.128389

D(LIM(-1))

-0.219168

0.128389

D(LIM(-3))

-0.261979

0.121370

D(LM1N(1))

0.372225

0.114876

D(LM1N)

0.196747

0.115291

D(LM1N(-1))

0.345321

0.100270

D3

-0.084009

0.023859

AR(1)

0.709797

0.166600

El coeficiente de la primera diferencia del logaritmo del IMAE se expresa como D(LIM) y el número en paréntesis que le sigue son los valores rezagados cuando negativo y los adelantados cuando positivos. De igual manera se entienden los valores de la primera diferencia del logaritmo de la masa monetaria, D(LM1N).

Este modelo se realizó para períodos trimestrales ya que, en períodos de menor duración, existe demasiado ruido lo cual no permite aproximar un modelo más confiable. Asimismo se utilizó un proceso autorregresivo para eliminar la autocorrelación de los datos. Al modelo también se le aplicó una prueba White para demostrar si tenía heteroscedasticidad, pero se rechazó dicha hipótesis.

Es importante notar que, además de los valores contemporáneos de las variables, también utiliza valores rezagados. Esto indica que el efecto tanto de un crecimiento en la producción nacional como de la masa monetaria no tienen un efecto inmediato sobre el nivel de precios, sino que tienen que transcurrir varios períodos antes de que se complete dicho efecto.

Puede observarse que existe un valor adelantado en el caso de la masa monetaria, lo cual merece una explicación especial. Ya que dicha variable es significativa para el modelo, se puede interpretar como que el valor esperado del crecimiento en la cantidad de dinero para el próximo trimestre afecta el nivel de precios del periodo actual. Lo cual indicaría que para el caso de Guatemala los agentes económicos se comportan con expectativas racionales y se adelantan a las políticas monetarias del Gobierno.

Todos los coeficientes estimados en el análisis de regresión aparecen como significativos y se comportan de una forma esperada según la teoría monetarista. El efecto de un cambio en el IMAE tiene un efecto negativo sobre el nivel de precios o sea que, si aumenta el PIB, entonces se registra un efecto inverso sobre el IPC. En el período que se observa un mayor efecto es en el contemporáneo ya que si el IMAE aumenta en 1%, el IPC disminuye en -0.35065%. El valor de uno y tres trimestres de rezago tiene un efecto algo menor, -0.219168% y -0.261979%, respectivamente.

El comportamiento del efecto de una variación en la masa monetaria también fue bastante similar a lo esperado según la teoría. Un cambio en la masa monetaria provoca un cambio con el mismo signo sobre el IPC. Lo interesante de la masa monetaria es que el valor esperado en el período t+1 ejerce un efecto bastante fuerte sobre el nivel de precios contemporáneo, de 0.372225. El efecto de una variación de 1% en M1 durante el período contemporáneo es algo menor, 0.196747%, y con un período de rezago el valor es de 0.345321%.

Adicionalmente hay que mencionar que fue necesario una variable "dummy" con valor unitario en el tercer trimestre (D3) de cada año para disminuir un poco el ruido registrado en el corto plazo, la cual también es significativa. Asimismo, a las variables dependientes se les aplico un proceso autorregresivo (AR(1)), para disminuir la autocorrelación. Dicha variable es significativa y no perjudica seriamente los otros valores ya que siguen comportándose según especificaría la teoría.

El modelo tal como aparece sufre de algunas deficiencias, ya que los coeficientes que se expresan en este análisis de regresión son el resultado de funciones polinomiales de los verdaderos coeficientes (ver anexo). Sin embargo el propósito de este trabajo es demostrar el efecto de la inflación en el corto plazo y poder hacer predicciones sobre el nivel de precios dados los cambios en el producto y la masa monetaria, y no tanto hacer un análisis de la inflación con expectativas racionales. Por lo que, aún con la deficiencia señalada, este modelo cumple con el objetivo a alcanzar que es estimar un modelo que facilite la toma de decisiones gerenciales.

 

B. Distintos componentes del IPC

De la misma forma que se elaboró un modelo para calcular el efecto de la producción nacional y del crecimiento de la masa monetaria sobre el nivel de precios en la economía, también se hicieron los cálculos para varios grupos de bienes específicos. Para su efecto se utilizaron algunos componentes del IPC total. A continuación se presentan los resultados de las regresiones hechas para los índices de precios para alimentos, muebles, medicinas, vivienda y transporte (ver anexos).

 

Coeficiente

Alimentos

Muebles

Medicinas

Vivienda

Transporte

C

0.058662

0.047338

n.s.

0.095712

0.039263

D(LIM(1))

n.s.

-0.505860

-0.496864

3.257899

n.s.

D(LIM)

-0.779715

-0.978765

-0.400681

1.108398

n.s.

D(LIM(-1))

-0.631191

-1.042697

n.s.

n.s.

-0.394524

D(LIM(-2))

n.s.

-0.940867

n.s.

n.s.

n.s.

D(LIM(-3))

-0.438847

-0.723519

n.s.

-3.207584

n.s.

D(LM1N(2))

-0.348989

n.s.

n.s.

n.s.

n.s.

D(LM1N(1))

n.s.

0.226620

0.237258

n.s.

n.s.

D(LM1N)

n.s.

0.198910

0.395416

1.647187

n.s.

D(LM1N(-1))

0.396305

0.270166

0.478450

n.s.

n.s.

D(LM1N(-2))

0.301178

n.s.

n.s.

n.s.

0.143453

D3

-0.069796

n.s.

n.s.

n.s.

n.s.

D4

n.s.

n.s.

n.s.

-0.593771

n.s.

AR(1)

0.395475

0.644135

0.648340

-0.541483

0.420363

           

R2

0.461064

0.640409

0.642350

0.517776

0.328111

n.s.: no significativa

Varias de las regresiones realizadas para los distintos componentes del IPC adolecen del mismo problema que el modelo planteado para el IPC total: debido a que utilizan expectativas racionales, los coeficientes mostrados también son el resultado de polinomios de los coeficientes verdaderos. Sin embargo, al igual que el modelo original eso no afecta el propósito de este documento.

Lo importante de las varias ecuaciones que se realizaron es observar cómo los cambios en la masa monetaria y en la producción afectan el nivel de precios entre los distintos componentes del IPC. En el corto plazo, se puede observar que cambios en M1 y en el PIB afectan en distinta magnitud y en distinto momento al nivel de precios de los distintos grupos de bienes en la economía.

Es de notar que, por ejemplo, cambios en el IMAE -D(LIM)- tienen un efecto muy prolongado sobre el nivel de precios del subgrupo muebles. Un aumento esperado de 1% en el IMAE provocaría un cambio de -0.505860% sobre los precios de los muebles, en el período contemporáneo sería de -0.978765%, con un trimestre de rezago sería de -1.042697%, con dos trimestres de rezago sería -0.940867% y con tres sería -0.723519. Mientras que en el nivel de precios del subgrupo de transporte el efecto es muy limitado: de -0.394524% solamente con un trimestre de rezago.

Un cambio de 1% del IMAE esperado, con un período adelantado, sólo afecta a los muebles, las medicinas y la vivienda, -0.505860%, -0.496864 y 3.257899, respectivamente. De todos los subgrupos estudiados, sólo al de transporte no le afecta un cambio en el IMAE durante el período contemporáneo. De ahí, todos tienen un efecto rezagado entre uno y tres trimestres, excepto las medicinas donde sólo son significativos los cambios en el período contemporáneo y en el adelantado.

Como se puede observar, también los cambios en la cantidad de dinero M1 afectan al nivel de precios de los distintos subgrupos durante distintos períodos y en distintas magnitudes. Por ejemplo, los alimentos son sumamente sensibles a cambios esperados en M1, un cambio dentro de dos trimestres afecta el nivel de precios contemporáneo en -0.348989%. Otros subgrupos afectados por los cambios esperados en M1, pero sólo con un trimestre adelantado, son el de muebles y el de medicinas, 0.226620 y 0.237258, respectivamente.

Por otro lado, los alimentos y el transporte no se ven afectados por cambios en el IMAE durante el período contemporáneo, mientras que los muebles, las medicinas y la vivienda si. Con un trimestre de rezago, una variación de 1% del IMAE causa un efecto de 0.396305% sobre los alimentos, de 0.270166 sobre los muebles y de 0.478450 sobre las medicinas. Con dos trimestres de rezago, la variación de 1% del producto provoca un cambio de 0.301178 sobre los alimentos y de 0.143453 sobre el transporte.

Adicionalmente se usaron variables dummy en las regresiones hechas para los alimentos y la vivienda, con un coeficiente de -0.69796 para alimentos durante el tercer trimestre y de -0.593771 durante el cuarto trimestre para la vivienda. En todos los casos fue necesario un proceso autorregresivo AR(1).

 

C. Una ecuación más completa

Las ecuaciones para explicar la inflación en el corto plazo elaboradas en las dos secciones anteriores son aquellas en que, para la muestra relevante, explican mejor el efecto de los cambios en la producción y en la cantidad de dinero sobre el índice de precios y varios de sus componentes. Su capacidad de predicción es la más alta posible bajo la metodología utilizada.

Sin embargo se pueden observar algunas deficiencias como en el caso de la vivienda, en que los coeficientes para el IMAE en el período adelantado y en el contemporáneo son positivos, contrario a lo que explica la teoría. Asimismo, en la regresión para el componente de alimentos, el coeficiente de M1 con dos trimestres adelantados muestra un valor negativo, también contrario a lo que explica la teoría.

Ante estos problemas se requirió volver a correr las regresioniones con otra metodología que reduce el tamaño de los errores, la cual no sólo aumenta la especificidad de las ecuaciones sino que también reduce la desviación de los coeficientes, haciendo más fácil determinar su significancia o no.

 

 

1. Regresiones aparentemente no relacionadas.

Se volvieron a correr las regresiones para los distintos componentes del IPC. Sólo que esta vez se utilizó una nueva metodología: la de regresiones aparentemente no relacionadas (SUR por sus siglas en inglés). Esta metodología se aplica a un sistema de ecuaciones donde cada una tiene una variable endógena del lado izquierdo de la igualdad y sólo variables exógenas del lado derecho. Como en el caso estándar, se supone que los errores no están correlacionados con las variables exógenas. Cada ecuación de este sistema se podría calcular independientemente. Sin embargo, si los errores de las regresiones que componen el sistema están correlacionados, el estimador SUR es más eficiente, ya que toma en cuenta la matriz entera de correlaciones para todo el sistema.

El estimador SUR minimiza los errores de los determinante de la matriz de covarianzas. Cada iteración del SUR reestima los parámetros después de transformar las ecuaciones para remover la correlación a través de los residuos.

A continuación se presentan los resultados de las regresiones para los distintos componentes del IPC utilizando el estimador SUR:

 

Coeficiente

Alimentos

Muebles

Medicinas

Vivienda

Transporte

C

0.069264

0.012255

0.039686

0.008212

0.014201

0.009541

-0.054334

0.067048

0.015385

0.017735

D(LIM(1))

n.s.

-0.470318

0.137162

-0.510072

0.123436

n.s.

n.s.

D(LIM)

-0.872835

0.227779

-0.471587

0.145351

-0.617380

0.135834

n.s.

-0.150596

0.150602

D(LIM(-1))

-1.139712

0.252422

-0.292095

0.137921

n.s.

n.s.

n.s.

D(LIM(-2))

-0.877197

0.231053

-0.294544

0.141924

n.s.

n.s.

n.s.

D(LIM(-3))

-0.867203

0.256588

n.s.

n.s.

-0.760571

0.538533

n.s.

D(LM1N)

n.s.

0.167708

0.067022

0.400888

0.111379

n.s.

0.372952

0.145517

D(LM1N(-1))

n.s.

0.148833

0.067760

0.416108

0.089285

1.206726

0.558108

n.s.

D(LM1N(-2))

0.177965

0.120720

n.s.

n.s.

n.s.

0.233023

0.137959

D(LM1N(-3))

 

n.s.

n.s.

0.995804

0.571409

n.s.

           

R2

0.992128

0.995768

0.991797

0.662292

0.975124

Durbin-Watson

1.557788

1.396195

0.959621

2.968367

1.345861

n.s.: no significativa

Al combinar el vector de errores para todas las regresiones se puede observar que la significancia de cada ecuación aumenta significativamente. Esto se debe a que las ecuaciones estimadas están relacionadas, probablemente porque todas son parte de la misma ecuación de maximización de utilidad de los agentes económicos. En otras palabras, para maximizar su función de utilidad, una persona toma en cuenta el precio de todos los bienes en la economía y por eso la relación entre precios relativos, que se pueden desagregar en los diferentes componentes del IPC.

En el caso del componente de transporte del IPC, se puede observar que para el IMAE sólo es relevante el coeficiente correspondiente al período contemporáneo. Al aumentar el IMAE 1% en el período contemporáneo, el índice de precios de transporte disminuye en 0.150596%. Por su lado el aumento de 1% de la masa monetaria en los períodos contemporáneo y con dos trimestres rezagados, el efecto es un aumento en los precios de 0.372952% y 0.233023%, respectivamente. Sin embargo, las variables no son muy explicativas especialmente el coeficiente del IMAE, aun cuando el R2 sea relativamente alta (0.975124). Este problema se puede originar de que la ecuación sufra de multicolinealidad.

En el caso de los alimentos, se puede observar que cambios en el producto tienen efectos bastante prolongados sobre el nivel de precios de este grupo de bienes. En el período contemporáneo y con uno, dos y tres trimestres de rezago el efecto de un aumento de 1% en el IMAE es disminuciones de 0.872835%, 1.139712%, 0.877197% y 0.867203% sobre el nivel de precios, respectivamente. En cambio, el efecto de aumentos en la masa monetaria no es tan prolongado y se concentra en dos períodos de rezago. Esto hace a los alimentos un bien muy sensible a cambios en el ingreso de las personas.

El efecto de cambios en el producto sobre los alimentos probablemente se deba a que este componente del IPC toma en cuenta sólo bienes contenidos en la canasta básica, como tortillas, frijol, arroz, etc., bienes que al aumentar el ingreso son fácilmente sustituidos por otros no contenidos y que están relacionados con un mayor nivel de ingreso.

Para el componente de muebles del IPC, el efecto de cambios en el producto también es muy marcado. Sin embargo, en este caso es significativo el producto de un período adelantado. Los cambios en los períodos contemporáneo, con uno y dos rezagos también son significativos. Por su lado, en el caso de un aumento de 1% en la masa monetaria durante el período contemporáneo y con un trimestre de rezago causaría que los precios aumentarán en 0.167708% y 0.148833%, respectivamente.

En el caso de los precios de vivienda, los efectos de cambios en el producto y cambios en los precios ocurren con largos períodos de rezago. En el caso del IMAE es significativo el coeficiente de tres trimestres de rezago y en caso de M1 con uno y tres trimestres de rezago, los demás coeficientes no son suficientemente significativos. También cabe resaltar que, a diferencia de las demás regresiones, esta tiene un R2 relativamente bajo, de 0.706134. Probablemente se deba a que existen rigideces bastante marcadas en este sector. Por ejemplo, congelamiento de alquileres, precios topes en algunos materiales y otros. También se puede deber a que el tipo de bienes que se mide son muy elásticos a pequeños cambios en los precios y tiendan a mantenerse constantes durante largos períodos de tiempo.

En el sector de medicinas se puede observar que el efecto de cambios en el IMAE son significativos en el período adelantado y en el contemporáneo; el valor de los coeficientes son -0.510072 y -0.617380, respectivamente. Por su lado, cambios en la masa monetaria son relevantes en el período contemporáneo y con un trimestre de rezago. Probablemente el efecto del cambio en la cantidad de dinero ocurre en los primeros períodos y con tanta rapídez es que estos son bienes bastante inelásticos, cuya demanda no varía mucho ante cambios en los precios.

Cabe resaltar, que a diferencia de las regresiones realizadas en la sección anterior, al usar el estimador SUR los coeficientes para períodos adelantados no aparecen como significativos en ningún caso.

El único problema de estas estimaciones, a diferencia de los modelos estimados anteriormente es que, en todas la ecuaciones, aumentó la autocorrelación. Sin embargo, no se usan procesos autorregresivos para corregir el problema ya que de por sí se están mezclando los vectores de errores y el efecto de éste sobre el nuevo vector podría distorsionar los resultados. Por lo tanto, es preferible no utilizarlo para poder explicar los resultados de acuerdo a la teoría cuantitativa del dinero. Que, como se demuestra a continuación, los resultados se confirman en base a ésta.

 

2. Test de Wald

Adicionalmente, para analizar el efecto de cambios en el IMAE y en M1 sobre el nivel de precios de cada componente del IPC, se realizo un test de Wald. Este es una prueba para demostrar hipótesis involucrando restricciones en los coeficientes de las variables explicativas. Las restricciones se expresan como ecuaciones involucrando los coeficientes estimados igualándolos a constantes predeterminadas según un concepto teórico. Una vez realizado el test, la ecuación ingresada es una hipótesis nula y se utiliza un estadístico de X2 (chi cuadrado) para aceptarla o rechazarla.

Para el IMAE se estableció una restricción para que la sumatoria de los coeficientes para cada período estimado y significativo de las regresiones del sistema estimado fuera igual a uno negativo (-1). El valor de X2 fue de 48.17376 y la probabilidad de rechazo es de 0.0%. Por lo tanto no se rechaza la hipótesis nula y se concluye que un cambio de 1% en el IMAE tendrá un efecto equivalente, sólo que negativo, sobre los precios de los componentes del IPC, pero este efecto está distribuido a lo largo de varios períodos de tiempo (ver anexos) .

En el caso de la masa monetaria se hizo un test similar, sólo que esta vez la sumatoria de los coeficientes de M1 durante los distintos períodos significativos se igualaron a uno (1). El valor de X2 es de 103.6458 y la probabilidad de rechazo es de 0.0%. Ergo, no se rechaza la hipótesis nula y se concluye que un aumento de 1% en la masa monetaria provocará un aumento de 1% sobre el nivel de precios de los distintos componentes del IPC, sólo que el efecto estará distribuido a lo largo de varios períodos.

Por último se hizo el test de Wald igualando a cero la constante de cada ecuación. El X2 que se obtuvo fue 53.12014 y la probabilidad de rechazo es de 0.0%. Por lo tanto la constante no es relevante y no ayuda a explicar los cambios en el nivel de precios. Sin embargo, se sigue utilizando por cuestiones metodológicas ya que ayuda a explicar mejor las distintas ecuaciones.

 

 

VI. CONCLUSIONES

Existen varias teorías sobre el origen de la inflación: la estructuralista, la de pugna distributiva y la monetarista, entre las principales. Estas difieren en puntos como que es lo que desencadena el crecimiento general en el nivel de precios. Sin embargo, en general, todas concluyen que estos no empiezan a aumentar hasta que de alguna forma aumenta la cantidad de dinero en circulación. De éstas, la monetarista se preocupa casi con exclusividad de explicar el fenómeno en sí y no de entender que le da origen, a diferencia de las otras.

La inflación es un efecto del aumento de la cantidad de dinero en circulación por arriba de lo que la economía está dispuesta a absorber. Esto es, el valor del dinero se va reduciendo por un efecto de oferta y demanda: hay una oferta de liquidez mayor a la cantidad que se está demandado. La consecuencia es que cada vez se requiere más dinero para comprar la misma canasta de bienes y servicios.

El cambio en el nivel de precios en la economía guatemalteca está determinado por el aumento en la masa monetaria (M1) explicado por el circulante en poder del público más los depósitos a la vista.

Parte del aumento de la masa monetaria no es inflacionaria debido a que es absorbido por el crecimiento en la producción. Esto se debe a que al existir más bienes y servicios en la economía, se requiere de un crecimiento similar para que el nivel de precios no cambie. Cualquier cantidad adicional de dinero es inflacionaria.

En el corto plazo, el nivel de precios se ve afectado por la cantidad de dinero esperada en el siguiente período. Esto quiere decir que las personas se comportan con expectativas racionales cuando se refiere a cambios en la cantidad de dinero y se anticipan a las decisiones de política monetaria.

Aunque la inflación se defina como el aumento general de precios en la economía, no necesariamente sucede de forma uniforme ni instantánea. Al analizar el efecto del crecimiento de la masa monetaria sobre el nivel de precios de grupos específicos de bienes y servicios se puede observar que el efecto es de distinta magnitud y en períodos diferentes.

La inflación per se no sería dañina si el aumento en el nivel de precios, inclusive los salarios, fuera simétrico e instantáneo. De suceder lo contrario, un aumento asimétrico y en diferentes períodos, la toma de decisiones gerenciales se ve distorsionada por cambios en la cantidad demandada y ofrecida de los distintos bienes y servicios debido a razones ajenas al mercado.

Los cambios en el nivel de precios se comportan tal y como lo explica la teoría cuantitativa del dinero: un aumento en la cantidad de dinero implica un aumento proporcional en los precios y un aumento en la producción implica una disminución proporcional sobre el nivel de precios. Sin embargo, dichos efectos se distribuyen a lo largo de varios períodos y en diferentes magnitudes durante cada uno para distintos grupos de bienes y servicios. Inclusive, en algunos casos, dichos cambios se anticipan a la política de Gobierno por medio de expectativas racionales.

Se puede estimar regresiones para cada grupo de bienes incluidos en el IPC y obtener una ecuación bastante explicativa sin necesariamente utilizar los mismos rezagos en todas, con el resultado de ecuaciones que pueden ser utilizadas para predicciones. Sin embargo, para comparar los efectos de cambios en la producción y en la cantidad de dinero sobre el nivel de precios es mejor utilizar los mismos rezagos para todas aunque se pierda significancia.

Los distintos componentes del IPC, aunque no lo parezca, están muy relacionados, ya que los individuos consideran los precios relativos de todos los bienes a la hora de tomar decisiones para maximizar su función de utilidad. Asimismo, se pueden estimar nuevamente las regresiones para cada grupo de bienes utilizando un sistema de ecuaciones aparentemente no relacionadas. El resultado es que los errores sí están relacionados por lo que al explicarlas simultáneamente aumenta el R2 y son más explicativas.

En el corto plazo, especialmente en el muy corto plazo (un mes), existen distorsiones en la información por lo que no se puede explicar totalmente el efecto de cambios en los precios con sólo las variables de producción y masa monetaria. Este "ruido" es más grande mientras más elástica es la demanda a cambios en los precios, como el caso de los alimentos. Por el contrario, bienes de capital o servicios médicos que son muy inelásticos, al hacer el análisis de regresión, éste es más explicativo.

 

 

 

 

 

VII. BIBLIOGRAFIA

Banco de Guatemala. Índice Mensual de la Actividad Económica -IMAE-. Guatemala: BANGUAT, 1995.

Cagan, Phillip. "The Monetary Dynamics of Hyperinflation", Studies in the Quantity Theory of Money. Ed. Milton Friedman. Chicago: University of Chicago Press, 1956, pp. 25-117.

Cole, Julio H. Econometría. Guatemala: IDEA, Universidad Francisco Marroquín, 1992.

-------. Dinero y Banca. Guatemala: IDEA, Universidad Francisco Marroquín, 1992.

-------. "Inflación y Masa Monetaria en Guatemala: ¿Cuál es el agregado monetario relevante?". Banca Central, No. 16, enero-marzo 1993, pp. 40-53.

Diamond, Jack. "Gasto Público y Crecimiento". Finanzas y Desarrollo, diciembre 1990, pp. 34-36.

Dornbusch, Rudiger y Stanley Fischer. Macroeconomía. Estados Unidos: McGraw Hill, 1992.

Fischer, Irving. The Purchasing Power of Money. New York: Mamillan, 1911.

Friedman, Milton. "Quantity Theory of Money - A Restatement". Studies in the Quantity Theory of Money. Ed. Milton Friedman. Chicago: University of Chicago Press, 1956, pp. 3-21.

------- y Anna Jacobson Schwartz. A Monetary History of the United States, 1867-1960. USA: Princeton University Press, 1963.

Gujarati, Damodar. Econometría Básica. Colombia: McGraw-Hill, 1981.

Hayek, Friederich, et. al. Inflation: Causes, Consequences, Cures. Inglaterra: Institute of Economic Affairs, 1974.

Heymann, Daniel. "Inflación y Políticas de Estabilización". Revista de la CEPAL, No. 28, abril 1986, pp. 67-97.

Hirshleifer, Jack y Amihai Glazer. Microeconomía, Teoría y Aplicación. Mexico: Prentice Hall, 1992.

Instituto Nacional de Estadística. Indice de Precios al Consumidor. Guatemala: INE, 1987.

Ibarra Bénitez, Roberto. Un Sistema Integral de Contabilidad Nacional. México: Diana, 1993.

Juarez Paz, Rigoberto y Angel Roncero Marcos. Historia y Filosofía de la Sociedad Libre. Guatemala: ECEADE.

McCallum, Bennett T. Monetary Economics, Theory and Policy. New York: Macmillan Publishig Co., 1989.

Mancera Aguayo, Miguel. "Objetivos e Instrumentos de la Política Monetaria". Boletín del CEMLA, jul-ago 1991, pp. 184-188.

Matezans, Ricardo. "Distorsiones de Precios y el Crecimiento Económico". Tesis de Licenciatura, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala, 1986.

Maul R., Hugo L. "Teorías Latinoamericanas de la Inflación: Estructuralismo o Monetarismo (una comprobación empírica)." Tesis de Licenciatura, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala, 1989.

Noyola Vásquez, Juan. "El Desarrollo Económico y la Inflación en México y en otros Países Latinoamericanos". Investigación Económica, Vol. 16, oct-dic 1956, pp. 571.

Organización de las Naciones Unidas. Un Sistema de Cuentas Nacionales, tercera edición. Nueva York, USA: ONU, 1992.

Prebisch, Raúl. "The Structuralist School on Price Stabilization and Economic Development: The Chilean Case". Latin American Issues. New York: The Twentieth Century Fund, 1964.

Sachs, Jeffrey. Conflicto Social y Populismo en América Latina. Perú: Instituto de Economía de Libre Mercado, 1994.

Sachs, Jeffrey y Felipe Larraín. Macroeconomía en la Economía Global. México: Prentice Hall, 1994.

Triffin, R. Gold and the Dollar Crisis. New Haven, USA: Yale University Press, 1960.

White, H. "A Heteoskedasticity - Consistent Covariance Estimator and a Direct Test for Heteroskedasticity". Econometrica. Vol.48, 1980.

Zellner, Arnold. "An Efficient Method of Estimating Seemingly Unrelated Regressions and Tests for Aggregation Bias", Journal of the American Statistical Association, vol. 57, 1962.

 

 

 

 

 

ANEXO 1

Efecto Sustitución y Efecto Ingreso

Si se supone una economía con sólo dos bienes, "X" y "Y", cada uno con un precio dado, "PX" y "PY", y si además se supone que existe un nivel de ingreso "I" dado, el agente económico asignará, según sus prioridades y el nivel de precios de cada bien, ese ingreso entre cada bien de tal forma que maximiza su utilidad esperada "U". Matemáticamente se entendería así:

U = U(Qx, Qy)

y

I = Px*Qx + Py*Qy

donde:

U = la función de utilidad del agente económico que depende de la cantidad del bien "X" y del bien "Y" que consuma;

I = ingreso;

Px = precio del bien "X";

Qx = cantidad consumida del bien "X";

Py = precio del bien "Y";

Qy = cantidad consumida del bien "Y".

Si sabemos que la función de utilidad "U" es estrictamente cuasiconcava, entonces:

Max.: V = U(Qx, Qy) + l (I - Px*Qx - Py*Qy)

Vl = I - Px*Qx - Py*Qy = 0 = F1(l ,Qx, Px, Qy, Py, I)

VX = Ux - l *Px = 0 = F2(l ,Qx, Px, Qy, Py, I)

VY = Uy - l *Py = 0 = F3(l ,Qx, Px, Qy, Py, I)

i) Si se cumple la condición del teorema de la función implícita que dice:

Dado: F (Y, X1,...,Xn);

si:

  1. $ FY, FX1,...,FXn continuas;
  2. En el punto (Y0, Y10,...,Yn0) que satisface F = 0 y FY¹ 0 (punto de equilibrio)

entonces:

  1. un entorno n-dimensional N alrededor del punto (Y0, Y10,...,Yn0) en el cual $ Y = f (X0, X10,...,Xn0) (donde N = entorno);
  2. Se cumple Y0 = f (X0, X10,...,Xn0);
  3. F (Y, X1,...,Xn) = 0 se cumple para toda n-tupla en N, por lo que F=0 en N;
  4. f es continua y tiene derivadas continuas f1, f2,..., fn.

Entonces todas las Fi tienen derivadas parciales continuas respecto a todas las variables:

Fl 1 = 0; Fl 2 = -PX; Fl 3 = -PY;

FX1 = -PX; FX2 = UXX; FX3 = UYX;

FY1 = -PY; FY2 = UXY; FY3 = UYY;

FI1 =1 ; FI2 = 0; FI3 = 0;

FPx1 = -QX; FPx2 = -l ; FPx3 = 0;

FPy1 = -QY; FPy2 = 0; FPy3 = -l

ii) Si el determinante jacobiano /J/¹ 0, o sea que no hay relación funcional entre dos o más variables, entonces:

Fl 1 FX1 FY1 0 -PX -PY

/J/= Fl 2 FX2 FY2 = -PX UXX UXY = /H/ = 2PX PY UXY - PX2UYY - PY2UXX > 0

Fl 3 FX3 FY3 -PY UYX UYY

iii) Cumplidas las condiciones de primero orden (i) y de segundo orden (ii) podemos calcular las siguientes ecuaciones:

l * = l * (I, PX, PY)

QX* = QX*(I, PX, PY) = demanda ordinaria de X

QY* = QY*(I, PX, PY) = demanda ordinaria de Y

iv) Ahora se puede calcular d QX*/d PX, aunque no se conozca la expresión completa de QX*(I, PX, PY). Para eso se usa la Regla de Kramer:

0 -PX -PY d l * /d PX QX*

-PX UXX UXY * d QX*/d PX = l *

-PY UYX UYY d QY*/d PX 0

A a PX b PX

 

d QX* /AQX/ -PY UXY QX* + PX UYY QX* - l * PY2

------- = --------- = -----------------------------------------

d PX /J/ /J/

- l * PY2 (PY UXY - PX UYY)

= ---------------- - QX* ------------------------

/J/ /J/

d QX*C d QX*

------- - ------- x QX* = Ecuación de Slutsky

d PX d I

donde:

d QX*C

------- = Efecto Sustitución < 0

d PX

d QX*

------- x QX* = Efecto Ingreso > 0

d I

 

 

ANEXO 2

Expectativas Racionales

Los coeficientes de la regresión estimada con expectativas racionales no se pueden aceptar como totalmente correctos ya que, en la realidad son el resultado de funciones polinomiales de los verdaderos coeficientes. A continuación se deriva la ecuación verdadera partiendo de un modelo inicial con el que se realizó en este trabajo el análisis de regresión para el IPC total. Utilizando los resultados de la regresión calculada, al final se despejan los coeficientes verdaderos.

EtPt = a o + a 1 Mt + a 2 Mt-1 + b 1 Yt + b 2 Yt-1 + b 3 Yt-2 + b 4 Yt-3 + C[E(Pt+1) - Pt]

Pt(1-C) = a o + a 1 Mt + a 2 Mt-1 + b 1 Yt + b 2 Yt-1 + b 3 Yt-2 + b 4 Yt-3 + CE(Pt+1)

Pt = a o/1+C + a 1/1+C Mt + a 2/1+C Mt-1 + b 1/1+C Yt + b 2/1+C Yt-1 + b 3/1+C Yt-2 + b 4/1+C Yt-3 + C/C+1 * E[a o/1+C + a 1/1+C Mt+1 + a 2/1+C Mt + b 1/1+C Yt+1 + b 2/1+C Yt + b 3/1+C Yt-1 + b 4/1+C Yt-2 + C/C+1 E(Pt+2)]

Pt = a o/1+C + Ca o/(1+C)2 + a 1/1+C Mt + a 2/(1+C)2 Mt + a 1C/(1+C)2 E(Mt+1) +

a 2/1+C Mt-1 + b 1/1+C Yt + b 2/1+C Yt-1 + b 3/1+C Yt-2 + b 4/1+C Yt-3 + Cb 1/(1+C)2 E(Yt+1) + Cb 2/(1+C)2 Yt + Cb 3/(1+C)2 Yt-1 + Cb 4/(1+C)2 Yt-2 +

C2/(1+C)2 E[a o/1+C + a 1/1+C Mt+2 + a 2/1+C Mt+1 + b 1/1+C Yt+2 +

b 2/1+C Yt+1 + b 3/1+C Yt + b 4/1+C Yt-1 + C/1+C E(Pt+3)]

Pt = a o/1+C + Ca o/(1+C)2 + C2a o/(1+C)3 + a 1/1+C Mt + a 2/(1+C)2 Mt + a 1C/(1+C)2 E(Mt+1) + a 2C2/(1+C)3 E(Mt+1) + a 1C2/(1+C)3 E(Mt+2) +

a 2/1+C Mt-1 + b 1/1+C Yt + b 2/1+C Yt-1 + b 3/1+C Yt-2 + b 4/1+C Yt-3 +

Cb 1/(1+C)2 E(Yt+1) + Cb 2/(1+C)2 Yt + Cb 3/(1+C)2 Yt-1 + Cb 2/1+C Yt-2 +

C2b 1/(1+C)3 E(Yt+2) + C2b 2/(1+C)3 E(Yt+1) + C2b 3/(1+C)3 Yt + C2b 4/(1+C)3 Yt-1 + C3/(1+C)3 E(Pt+3)

Pt = 1/(1+C) [a o + a 1 Mt + a 2 Mt-1 + b 1 Yt + b 2 Yt-1 + b 3 Yt-2 + b 4 Yt-3] +


1/(1+C) [C/(1+C)] [a o + a 2 Mt + a 1 Mt+1 + b 1 Yt+1 + b 2 Yt + b 3 Yt-1 + b 4Yt-2] +1/(1+C) [C/(1+C)]2 [a o + a 2 Mt+1 + a 1 Mt+2 + b 1 Yt+2 + b 2 Yt+1 + b 3Yt + b 4 Yt-1] + 1/(1+C) [C/(1+C)]3 [E(Pt+3)]

Entonces, la expresión polinomial de los coeficientes calculados en el análisis de regresión son:

Mt[a 1/1+C + a 2C/(1+C)2] = X1

Mt+1[a 1C/(1+C)2 + a 2C2/(1+C)2] = X2

Mt-1[a 2/1+C] = X3

Yt-3[b 4/1+C] = F1

Yt-2[b 3/1+C + b 4C/(1+C)2] = F2 = Æ

Yt-1[b 2/1+C + b 3C/(1+C)2 + b 4C2/(1+C)3] = F3

Yt[b 1/1+C + b 2C/(1+C)2 + b 3C2/(1+C)3] = F4

Simplificando, despejando y utilizando los resultados de la regresión calculada en este trabajo para el IPC total se obtiene que los valores verdaderos de los coeficientes son:

C = -2.126

a 1 = 0.511

a 2 = -0.388

b 4 = 0.2950

b 3 = 0.5570

b 2 = -1.8567

b 1 = 1.9148